Teatro por la Identidad en tiempos de aislamiento

Por Ariel Bercovich

1 abril, 2020
263 Views

” No saber quién es uno mismo es el peor de los exilios. El exilio de la propia historia. La aceptación resignada de esta mentira, es una claudicación inaceptable. La mentira siempre es evitable. Siempre podemos reconocerla y combatirla.

Estas personas han sido tan engañadas y desde tan temprano, que quizás no encuentran otra posibilidad de desarrollo que la misma mentira. Y la mejor manera de quererlos e impulsarlos al vértigo del descubrimiento, es luchar sin descanso contra nuestra propia mentira cotidiana. No naturalizar el engaño en ningún caso, ni en lo privado ni en lo público.”

El 24 de marzo del año que corre, ante la imposibilidad de la acostumbrada congregación colectiva en consigna de Memoria, Verdad y Justicia – dada la situación Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio que la pandemia del COVID 19 trajo consigo – el TNA Cervantes decidió compartir desde su canal de Youtube, para todas las almas acuarentenadas, la edición 2019 de “Idénticos”. Ya un clásico del ciclo de Teatro por la Identidad.

Creo que es una obra que sin dudas merece tiempo de nuestra cuarentena. No solo para pensar y reflexionar sobre nuestro oscuro pasado reciente y sus heridas que aun no cierran, o para interpelarnos sobre el derecho a la identidad, y el acompañamiento a la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo para restituir las identidades de los más de 300 nietos que aun siguen sin conocer su historia. Sino también para pensarnos en este momento enrarecido por el aislamiento y la incertidumbre.

El fragmento que inicia esta reseña pertenece a la carta con la que Pablo Echarri da por comenzado el encuentro. Acompañados de la música del maestro Esteban Morgado y la voz de su hija, Julia Morgado, interpretando el himno de TxI, entramos a una serie de diez micromonólogos seleccionados por Mauricio Kartun, bajo la dirección general de Daniel Veronesse, e interpretados por María José Gabin, Lorena Vega, Alejandro Lifchitz, Melina Petriella, Mauricio Dayub, Malena Sanchez, María Bellati, Iair Said.

Nos adentramos en un mundo en el cual nos podemos encontrar con una locutora arrepentida que pide que le devuelvan su voz, una transexual que de tanto amor consigue la fusión, un actor con miedo a la soledad, una joven en plena crisis existencial con profundas heridas abiertas, un referí solitario, un trapecista del llano que quiere reconocimiento, una maestra con una enorme ira, la hija de un almirante que ama a su empleada doméstica, una mujer que quiere “darse de baja” del catolicismo, un señalero de aviones que discute con su pareja.

En principio, los monólogos no tienen relación visible entre sí más que la soledad de los actores en el escenario, frente al público. Se deja leer en la descripción del video: “Todos actores idénticos. Solos con su texto. Acompañados por otros, idénticamente solos.”.

Me pregunto si esta soledad no será una sensación que compartimos con los actores en este momento excepcional. Desde el aislamiento, cada uno de nosotros es portador de su propio texto, de su propia historia, de su propio presente, de su propia voz, y en este escenario hace frente a las circunstancias tanto como le es posible. Nadie sabe con seguridad hasta cuándo va a durar, cómo va a terminar, ni que será de nuestras vidas de acá a unos meses. Nadie sabe con seguridad como resolver las situaciones que nos apremian. Todos tenemos que enfrentar lo que nos toca, y lo que nos toca es único para cada uno.

Quizás la clave de todo esto sea entender que estamos solos, pero acompañados por otros, idénticamente solos. Y forjar comunidad en el aislamiento. Estrechar lazos solidarios con los monologuistas que vemos desde nuestras ventanas, desde nuestros balcones, desde nuestros patios. Extender el codo a quienes lo necesitan, desde nuestro lugar, desde donde podamos. Quedándonos en casa, por supuesto, pero moviéndonos de la presunta soledad, hacia el encuentro solidario con el otro.

Otro punto de contacto entre los monólogos es la frase que se escucha en Teatro por la Identidad desde su formación hace 19 años; Al terminar su parte, cada actor dice su nombre antecediendo “yo soy”, y afirma, “puedo decirlo porque sé quién soy”. Esta frase representa una fuerte afirmación de la propia identidad y sostiene el enorme peso de que en nuestro país, aun haya personas a las que se les ha sustraído su identidad, y que continúan inmersos en la mentira construida por los genocidas.

Quizás la frase también puede representar, en estas circunstancias un llamamiento a nuestra identidad colectiva. Así como Memoria, Verdad y Justicia es un consenso irrenunciable, la situación que estamos viviendo puede ser una oportunidad especial para edificar más consensos que nos unan y fijen direcciones para lo que se viene.

Tenemos una historia y un presente en común y debemos afirmarnos como comunidad en ello. Estamos multiplemente atravesados por circunstancias que nos afligen en mayor o menor medida a todos, y más que nunca, debemos encontrar fortaleza en las cosas que nos encuentran y nos permiten actuar colectivamente frente a las dificultades.

Idénticamente solos, desde casa, acompañémonos en este encuentro virtual que propone Teatro por la Identidad para fortalecer nuestra identidad individual y  colectiva. Compartamos cantando las canciones que ya se han convertido en banderas de nuestra historia común, y que como en un fogón, nos hace corear el maestro Esteban Morgado, en medio de la secuencia de los monólogos.

Identicos. Teatro por la Identidad

Ficha técnica

Lectura de carta inicial: Pablo Echarri

Monólogos:

–       ‘Voz’ de Mariano Saba. Con María José Gabin. Dirigido por Claudio Martínez Bel.

–       ‘Rosaura’ de Pablo dos Reis. Con Lorena Vega. Dirigido por Mauricio Kartun.

–       ‘Estar en cartel’ de Alejandro Lifschitz. Con Alejandro Lifschitz. Dirigido por Alejandro Lifschitz.

–       ‘La casa del almirante’ de Roxana Aramburu. Con Melina Petriella. Dirigido por Nayla Pose.

–       ‘Señales’ de Mariano Saba. Con Mauricio Dayub. Dirigido por Sergio D’Angelo.

–       ‘Fotos’ de Silvina Melone. Con Malena Sánchez. Dirigido por Edgardo Millán.

–       ‘Apostasía’ de Facundo Zilberberg. Con Marina Bellati. Dirigido por Mey Scápola.

–       ‘A nivel del mar’ de Alejandro Turner. Con Iair Said. Dirigido por Ignacio Sánchez Mestre.

–       ‘La soledad del referí’ de Patricio Abadi. Con Mauricio Dayub. Dirigido por Daniel Veronese.

–       ‘Despedida’ de Mariano Saba. Con María José Gabin. Dirigido por Ignacio Apolo

Música Guitarra: Esteban Morgado.

Canto: Julia Morgado y Virginia Innocenti.

Selección de micromonólogos: Mauricio Kartun Dirección General: Daniel Veronesse

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com